La Sanidad Pública está abarrotada. Aunque son muchos los que aseguran que hay que agradecer que la sanidad sea pública en España, en algunos casos la lentitud de este servicio le cuesta la vida a mucha gente.

Su operación era de urgencia, pero estuvo años luchando sin poder hacer nada

La historia de Amaresh Fernández Rodríguez es una de las cientos en las que acaban perdiendo la batalla contra el sistema de la Sanidad Pública, y el precio es que su vida se termina por no haber sido operada.

Según informaron los medios, murió el día de Nochevieja en su casa de Pravia, en Asturias, mientras dormía la siesta. El Defensor del Paciente, a quién la joven ya había acudido un año antes, ha sido el encargado de dar a conocer tan triste noticia.

No la operaron ni agilizaron el proceso, y esta fue su sentencia de muerte

En la Fiscalía del Principado de Asturias la joven ya había denunciado su situación: sufría de obesidad mórbida y con tan solo 24 años pesaba 125 kilos. Aparte, sufría también de diabetes, fibromialgia, depresión y ansiedad, estas dos últimas provocadas por el retraso de su operación. Quienes llevaban su caso era el Hospital Central de Asturias (HUCA), y estaba a la espera de ser intervenida en una cirugía bariátrica.

“Habrá que ser prudentes y esperar al resultado de la autopsia, pero es evidente que la joven ha muerto esperando” denuncia el Defensor al que la joven había acudido en el año 2015 por el retraso de su operación. “No se ha tenido en cuenta que la situación era urgente y vital” afirmaba Eduardo Curiel, de los Servicios Jurídicos de la asociación y abogado que llevaba el caso”.

Al parecer se le había informado a Amaresh que se tendría que esperar hasta el año 2020 para poder ser operada, lo que la había sumido en una fuerte depresión por los continuos retrasos. Y su batalla por conseguir avanzar el proceso nunca llegaron a ninguna parte.

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