Hasta no hace mucho, pensar en casarse a través de los juzgados era algo impensable. Ahora, el 78% de las parejas se casan a través de esta institución, dejando muy atrás a aquellos que se casan frente a una cruz en una pequeña cifra del 22%. ¿Cuál es el gran motivo de este gran descenso?

¿Se ha reducido la creencia o la importancia del matrimonio?

Algunos encuentran una explicación a la aprobación de las bodas del matrimonio homosexual. Cuando el Gobierno de Zapatero aprobó una ley que permitía a los homosexuales casarse, estos pasaron a formar parte de las cifras que se barajan todos los años de matrimonios en todo el país. Dado que ellos no se pueden casar por la Iglesia, porque esta simplemente no lo permite ni lo acepta, forman una importante cifra de los que se casan por los juzgados.

Por supuesto que no ocupan todo el porcentaje de los casi ocho de cada diez parejas que se casan por el juzgado. La mentalidad de realizar una boda ha cambiado bastante, y muchos prefieren casarse por el juzgado o por el Ayuntamiento antes que hacerlo por la Iglesia.

Se reduce considerablemente el número de bodas

El principal motivo de muchos es porque es mucho más económico. Ir al juzgado, casarse y luego organizar un pequeño convite para los invitados resulta mucho más económico que pensar en hacerlo en una Iglesia donde hay que asumir un gran gasto. Otro motivo es la reducción de la creencia de la gente en la institución del matrimonio.

Dado que España es uno de los países con una cifra de divorcios superior a la media, no es extraño que los ciudadanos no apuesten por este sistema y prefieran mantenerse durante más tiempo en la etapa de novios o declararse como pareja de hecho, algo que critica duramente la Iglesia.

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