No son pocos los niños que se alegrarían mucho si de vez en cuando sus padres les dicen que no vayan a clase, que no iba a pasar nada. No obstante, eso no significa que no se vayan a tomar represalias contra sus padres.

Su hija faltaba a clase por decisión de su madre

A esta madre de 42 años le piden cinco meses de prisión por un delito de “abandono de familia” tras permitir que su hija menor haya faltado a numerosas clases durante algunos cursos, entre los once y quince años, en el Instituto de la capital de Córdoba. El juicio se celebrará el 9 de enero en el Juzgado de lo Penal número 5 de Córdoba.

Según la acusación por parte del fiscal, la procesa que tiene la custodia de su hija desde que nació en junio del año 2003, tiene pleno conocimiento de que su hija estaba sometida al régimen de escolarización obligatoria y ha permitido, bajo su autorización, que la joven no acuda a clase. Además, según esta acusación, la falta de asistencia de su hija dificulta que en un futuro tenga alguna expectativa de encontrar un puesto de trabajo y que restringe su desarrollo intelectual.

Una madre permitía que su hija faltase al colegio casi a diario

Con pleno conocimiento y tolerancia, su hija falto, sin justificación, ha clase durante el curso 2011-2012 durante 57 días, cuando estaba en sexto de primaria. En primero de la ESO faltó 116 días durante el curso escolar de 2012-2013. Repitió curso y faltó un total de 150 días y posteriormente, en segundo de la ESO, la joven faltó ni más ni menos que 140 días.

Según la Fiscalía, esto es un grave incumplimiento de la educación a sus hijos, y es un deber que es inherente a la patria potestad, por lo que la madre, en el caso de que el juicio salga adelante a favor de la fiscalía, tendrá que entrar en prisión durante el menos cinco meses.

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